10 propósitos tecnológicos para 2015 que sí vas a cumplir.

El inicio de año es ideal para recapacitar en lo mucho que nos cuestan los malos hábitos. Si nos damos cuenta de que en realidad no es tan difícil cambiarlos y ahorrarnos sufrimiento innecesario, será más sencillo. Lee este artículo y verás que, a diferencia de bajar de peso, ir al gym o dejar de fumar, esto sí lo vas a hacer.

1. Dejaré de usar la misma contraseña para todo

Por pura pereza, es fácil caer en el insano hábito de usar la misma contraseña para todas nuestras aplicaciones, redes, programas, etc. Y es insano especialmente porque te han dicho veintemil veces que no lo hagas. Tener la misma contraseña para todo, te pone en una posición muy insegura en la red, ya que la persona que pretenda hackearte, sólo necesita deducir una sola clave para tener acceso a mucha de tu vida privada, laboral y financiera. Si ya te decidiste a cumplir este propósito, genera una contraseña eficaz y lo más inviolable posible. Si sientes que la labor es titánica, existen herramientas que pueden ayudarte.

2. No me conectaré a menos que el WiFi sea seguro

Sí, ya sé que te debes a tu público y necesitas estar todo el tiempo en línea, pero te recomiendo que tengas cuidado en dónde te conectas. Aunque estás acostumbrado a que el Wi-Fi de tu cafetería chic favorita sea seguro, debes ser cauto cuando veas en las redes disponibles nombres como “Wi-Fi gratis” y peor si además, no requiere contraseña. Y aunque estés utilizando redes inalámbricas confiables, utiliza tu navegador de forma segura, desconecta el “sharing” y cambia tus configuraciones para que tu dispositivo no se conecte automáticamente a cualquier red disponible.

3. Voy a leer los términos y condiciones

A lo mejor te enteraste que hace algunos años, cerca de 7,500 personas vendieron su alma inmortal a la empresa de videojuegos Gamestation. Con el objetivo de consegir unos cuantos LOLs, la compañía incluyó el trato en una de las cláusulas de venta, y como resultado, miles de usuarios legalmente cedieron su derecho de ir al cielo. Como broma está bien chistosa, pero la verdad es que esto refleja la laxitud con la que manejamos este tipo de transacciones comerciales. Muchos reportes dicen que menos del 12% de los usuarios que aceptan los TyC de servicios en línea, los leen antes. ¡Checa bien ese contrato, porque podrías perder algo más que tu alma!

4. Actualizaré mi software más seguido (especialmente el de seguridad)

A todos nos fastidian los recordatorios de que el software necesita actualizarse; bajar el paquete, descomprimirlo y reiniciar el equipo, es una monserga. Pero ten presente que esto es necesario para mantener el buen funcionamiento del dispositivo y para que los programas corran seguros y sin problemas. Además, recuerda que si no actualizas tu software de seguridad frecuentemente, es más fácil que te infectes con malware que facilite a los cibrecriminales robar tu información y dañar tu equipo. La propuesta es que programes estas actualizaciones en tu computadora y las hagas parte de tu rutina.

5. Voy a respaldar mi información en un disco duro externo

Seamos honestos: hacer respaldos de seguridad es en lo último que piensas. Sólo te acuerdas de que no lo has hecho, cuando tu computadora se congela, ¿cierto? Pues te ahorrarías esos momentos de horror infinito si hicieras un back-up cada mes (o menos). Anótalo y prográmalo según la cantidad de información y los datos nuevos que generas y almacenas en tu equipo. Tu estómago te lo agradecerá.

6. Limpiaré (físicamente) mis equipos

En 2011 un estudio encontró rastros de heces hasta el 16% de los celulares, y es bien sabido que los teclados contienen hasta 5 veces más bacterias que un asiento de W.C. Por si fuera poco el asco, los controles remotos de aparatos caseros son lo más sucio que se encuentra dentro del hogar. Invierte en un producto de limpieza especializado y un trapito de microfibra y tal vez el año que viene ya no publiquemos este tipo de notas tan desagradables.

7. Mantendré mi computadora y dispositivos lo más ordenados posible.

¿Eres de los que dejan los emails acumularse en la bandeja de entrada hasta que se pudren (y lo peor es que no se pudren)? ¿Dejas archivos en tu escritorio hasta que tapan por completo la foto de tu familia que tienes de fondo de pantalla? Pues tal vez te haya pasado y si no, pronto de sucederá que querrás buscar un documento clave entre todo ese desorden y no lo vas a encontrar. Para evitarlo, proponte organizar los archivos que necesitas en carpetas y botando a la basura lo que no sirve. Si es posible, no tengas documentos en tu escritorio, o sólo ten los que necesites tener a la mano. El desorden no sólo distrae y puede dejar una mala impresión si alguno de tus clientes lo ve, sino que incluso puede hacer más lentas algunas operaciones de la computadora. Depura tus correos y los que realmente necesites guardar, clasifícalos en carpetas cada semana (oh, está bien: dejémoslo en cada mes).

8. Haré transacciones seguras en línea

Comprar y hacer trámites bancarios en línea son actividades cada vez más comunes, pero aún hay muchos usuarios que desconfían y no sin razón: el cibercrimen está al acecho de todo aquello que involucre la circulación de dinero por medios electrónicos. Aunque seas tan valiente como moderno, siempre que vayas a hacer algún trámite en línea como comprar, pagar servicios o revisar tus finanzas, asegúrate de que conoces plenamente la identidad, locación y contactos de la institución, revisa las garantías del trámite, y lee las políticas de seguridad y privacidad. Usa servidores seguros y confirma que cerraste sesión y navegador cada vez que termines, sin dejar rastro de tus datos. Como siempre decimos en Nordstern, ninguna precaución sobra.

9. Dejaré de sobrepasar mi plan de datos en mi smartphone

Si cada poco te llevas la sorpresita de que tu compañía proveedora de telefonía te está facturando mucho más de lo establecido en tu contrato, seguramente se debe a que has estado abusando de tu plan de datos una y otra vez. Evitar esto es relativemente fácil descargando alguna aplicación que te sirva para administrar tu paquete, te avise qué app te está consumiendo más, te advierta mediante alertas que te acercas al límite, e incluso te restrinja el uso cuando lo sobrepases.

10. Le bajaré a las selfies